sábado, 29 de septiembre de 2012

 
mañana lo voy a saber... (8)
Me contaron hace un tiempo una historia muy especial que trataba de los fantasmas que se pasean por las lluviosas calles de los silencios, quizás parte de un tortuoso camino que uno debe vivir para llegar a la plenitud, saber que en cada paso que uno da, que en cada mirar siempre hay algo que hace recordar, lugares, caminos, cafés, viajes, cenas etc.
A veces algunos creen que los fantasmas son sórdidos recuerdos de errores cometidos, o también son entes que te hacen analizar que pudo haber existido un mundo o algo parecido, en el cual se trato de construir, se deseo avanzar, estrechar los lazos en un ir y venir de noches entre las inalcanzables estrellas y el sonido de millones de fantasmas que solo silbaban al pasar pero que miran sigilosos y atentos.
Quizás la persona que me conto la historia de los fantasmas, tuvo un acierto único, un "crack" en la metáfora, un experto en hacer que las historias mas dolorosas se vuelvan simplemente en un cuento de fantasmas, - ¿ y tu que crees, te sientes un fantasma? (en ese momento mire a la calle y di una arenga que ni yo recuerdo, pero que finalmente concluí)
 
"Se que para algunas personas somos unos fantasmas mezclados en una aberrante pesadilla que nunca desearían vivir pero para mi... son una suave brisa que pasa por mi cuerpo y que hace abrir mis ojos y reírme nada mas"
 
Cuando ya no me ría, creo que me preocupare.